Esta es la locura de la noche, su oscuridad, su pasión, sus personajes sórdidos atrapados en una selva urbana que eleva el espíritu al cielo de las bajas pasiones

viernes, 3 de agosto de 2007

Gertrudis


Ella nunca decía que no, solo había que decirle que se pretendía y ella accedía sin dudar, era la presa ideal para el casanova incapaz de retos mas exigentes. Tenia ya cinco años de casada con Ignacio, y cada una de las semanas de esos cinco años le fue infiel con un hombre diferente cada vez; a ver, si sacamos cuentas, tomando en cuenta que cada año tiene 52 semanas y multiplicamos por el numero de años, eso nos da un total de 260 hombres, correspondientes a cada una de esas semanas. Así era la vida de Gertrudis, locamente enamorada de Ignacio, pero incapaz de serle fiel.

Por la vida de Gertrudis, o mejor dicho por su cama, habían pasado; abogados, estudiantes, taxistas, policías, maestros de escuela, académicos, plomeros, albañiles, pilotos, marinos, carteros, carteristas, toreros, hijos de toreros, estilistas, vagabundos, prestamistas carroñeros, buhoneros, salvavidas, galanes eunucos, vendedores de enciclopedias, futbolistas, cantantes, poetas ebrios, poetas sobrios y muchos mas que no nos ocuparemos en contar. Gertrudis era inmensamente feliz, amable esposa, madre entregada, excelente amante y muy buena cocinera, Ignacio a su lado se sentía realizado como hombre y como padre de familia, no tenia ningún motivo para quejarse de la vida, por el contrario, se sentía la envidia de todos, por tener a su lado a una mujer tan hermosa.

Gertrudis nunca perdió el tiempo en sentirse culpable, ni siquiera pensaba en ello, estaba en su naturaleza, tenía una inmensa capacidad de amar y ser amada, y eso no se podía desperdiciar, era algo natural, un don increíble, que le permitía; ser infiel, ser feliz y hacer feliz a los suyos.

A los cincuenta años de casados Gertrudis e Ignacio contaban ambos con 70 años, para ese entonces Gertrudis ya había tenido 2600 hombres diferentes a Ignacio durante sus años de casados, que sumaban a la fecha, exactamente 50.

Semanas después de su aniversario numero 50, ellos dos enfermaron, fue una simple gripe o algo parecido, no se separaban el uno del otro, estaban en cama rodeados de sus hijos y nietos. esa noche, al marcharse todos, se tomaron de las manos y se miraron con infinito amor.

—Quiero decirte algo, —dijo Gertrudis, dejando asomar una lagrima.

—No digas nada, bonita, —dijo Ignacio acariciando su mejilla, —a tu lado fui el hombre mas feliz del mundo, —continuo diciendo, mientras acercaba su rostro al de ella.

A la mañana siguiente los encontraron callados, muy pegados el uno al otro y con una hermosa e infinita sonrisa reflejada en sus labios.

13 Me Leen y Comentan:

PURAVIDA dijo...

Muy dulce y tierna historia..

Siempre vengo a leerlo.

Saludos desde mi valle! ;)

Ozornax dijo...

Hola "Amigo de Letras" !! Te dejé un Premio Thinking Blogger Award en mi Blog, pasa cuando puedas. Saludos!!!

KARLA PRAVIA ÁLVAREZ dijo...

uuuuuuuuuuuummmmmmmmmm ok eso sería la propia teoría de que la fidelidad es un mito según la estimada venezolana Ana Flor Raucci.. pero honestamente, yo personalmente he sido feliz siendo fiel, entonces cabría retomar la idea de Einstein y pensar que la felicidad es relativa. Ay! no sé!, pero entonces dónde está la conciencia por las consecuencia de los actos?.. Ni tal calvo, ni con dos pelucas! saludillos amigo

MoniQueen dijo...

Eso es lo que yo califico como una verdadera historia de amor... es que el amor puede existir en mil formas y maneras y no necesariamente seguir los patrones que la sociedad ha establecido como politicamente correctos! Cuando leo historias asi, estas me conmueven y se me paran los pelos de los brazos!:-)

Jnani Siddhi dijo...

Hola mi querido amigo!!!

Tu post me confirma lo que ya venía sospechando, que en la viña del Señor tenemos de todo:

*.- Hay muchas (os) "Gertrudis"
*.- Abundan los Esposos (as) de "Gertrudis"
*.- ...y sobran los (las) que se divierten con "Gertrudis"

Lo que me deja pensando es si alguna vez terminé metida en uno de esos grupos y nadie me avisó...hummmmm!!!!

Te dejo un gran beso y un fuerte abrazo.

Mel o Luis... cualquiera de los dos dijo...

Primera vez que visito tu blog, primera historia que leo… en realidad muy buena!!! Creo que lo mejor de la historia es que te atrapa desde el comienzo y siempre sigues leyendo para ver que sucede para ver como termina todo….

Ozornax dijo...

lo que te quería preguntar es ¿cómo hicieron los "galanes eunucos" para consumar la infidelidad de Gertrudis?

Rubén Bolívar Estrada dijo...

Puravida muy agradecido por tu visita, yo siempre ando por tu valle, Ozornax, muchísimas gracias, el premio subió las acciones de mi ego, Karla, quizas yo no me casaría con Gertrudis pero tampoco la cuestiono, aunque si podría ser su amigo. Moniqueen, me encanta que pases por acá, quienes somos para decir lo que es, o no es, políticamente correcto. Jnani, si alguna vez terminas en uno de esos grupos, espero que seas inmensamente feliz. Mel o Luis, gracias por la visita, pronto iré a conocer tu pagina.Ozornax discúlpame pero soy un caballero y no puedo comentar las intimidades de Gertrudis.

Saludos

Cesar Peraza dijo...

Amigo Ruben dese un paseito por "Aquellos80" alli le he otorgado un reconocimiento por su trabajo.

Catira dijo...

Me gustó mucho tu texto.
No somos nadie para querer juzgar a los demás.
Besos

Celz dijo...

me gusto...cada pareja entiende su relacion...
salu2

Rubén Bolívar Estrada dijo...

Catira, muchas gracias por la visita, y por el comentario. si no queréis ser juzgados no juzguéis.

Celz; y que importa lo que digan los demás. gracias por tu comentario

Pablo dijo...

Curiosamente, uno de los personajes de la nueva novela que estoy escribiendo es muy, pero que muy parecido a Gertrudis...

¡¡¡¡Juro que no lo plagié!!!! ;)

Saludos.

Pablo