Esta es la locura de la noche, su oscuridad, su pasión, sus personajes sórdidos atrapados en una selva urbana que eleva el espíritu al cielo de las bajas pasiones

viernes 13 de julio de 2007

La Mesa De Al Lado

Se han despertado una mañana, sin nada que hacer, quizás se han mirado al espejo y se han preguntado, ¿Qué haré hoy?, y tal vez han pasado minutos y hasta horas sin encontrar la respuesta, se siguen mirando, ponen cara de pollo, hacen sus mejores morisquetas, y no atinan a reírse. Eso me ocurrió en estos días, y decidí salir a caminar la resaca existencial, llegue a una de esas panaderías que tienen cara de supermercado con pretensiones de cafetín y comencé a mirar a la gente. Lo que primero me llamo la atención fue un grupo de taxistas gordos que discutían acerca de la mejor forma de conquistar una paciente —, así le llamaban a las mujeres que solicitaban el servicio a cualquiera de ellos —. Uno de ellos, el mas alto y con la nariz en forma de tornillo le dijo a los demás que el tenia una formula infalible, y que si se hacia al pie de la letra no podía fallar, — ¿y cual es esa formula tuya? —Preguntó uno que se parecía a Marlon Brando pero con los ademanes de Ana Nicole Smith —, muy sencillo —contesto este, con la convicción de aquellos que se saben dueños de la verdad,— solo siéntense al volante e imaginen que este es un reloj de agujas, su mano izquierda debe estar entre las nueve y las doce, y la mano derecha debe reposar en la palanca de cambios para que accidentalmente al poner la cuarta velocidad le rocemos sus piernas, —¿brillante, no?, pregunto a la sorprendida audiencia que escuchaba con atención una estrategia tan novedosa y audaz —. Yo tengo una aun mejor, —dijo uno de ellos que tenia una calva con un lunar con la forma del mapa de Tayikistán, — ¿Cuál es? —preguntaron al unísono. —No quiten la vista del camino, y al pasar cerca de una ancianita que trata de cruzar la calle, detengan el auto y le piden permiso a la mujer, y de inmediato salen y ayudan a la ancianita a cruzar la calle, eso no falla, de hecho la mujer se va a llevar la mejor impresión pensando que somos el hombre mas tierno del mundo —. La mía es aun mejor —, dijo el mas joven, mostrando una amplia sonrisa que enseñaba el lugar en el que alguna vez hubo un diente. —Van a decirle a la chica que ustedes no son realmente taxistas, sino, que son unos cazadores de talentos que se dedican a captar las jóvenes mas bellas para que trabajen modelando en pasarelas de Roma y Milán para los mas grandes diseñadores, y que su belleza es tal que dejaría maravillado y extasiado al ojo mas avezado y entrenado. Si eso no hace que se interesen en ustedes, entonces nada lo lograra.
Luego de un buen rato de academia para taxistas seductores, desvié mi atención a la mesa que estaba a mi derecha, en ella dos hombres de maletín y aspecto de maleante o quizás funcionario publico venezolano, se entretenían leyendo un anuncio en la prensa en el que se hablaba de las nuevas adquisiciones de
Bill Gates en Latinoamérica. Uno de ellos, el que hasta los momentos no había dicho nada, comento que en varias oportunidades el había estado interesado en comprar un importante paquete de acciones de esa empresa que dirigía el fulano Gates, sin embargo sus compromisos en los mercados petroleros mundiales no le habían dejado tiempo de ocuparse de una operación tan pequeña, y que mas bien estaba comenzando a interesarse en las telecomunicaciones y en la construcción de grandes hoteles en la costa cantábrica y en el sur-este asiático, el otro que escuchaba con gran interés, le dijo que el ya estaba en el mercado de los alimentos y que muy pronto seria el dueño de la mayor flota de barcos atuneros que hayan navegado el Océano Pacifico.
Yo me puse a pensar que hace solo unos momentos yo juzgaba a estos señores como maleantes, o peor, como funcionarios públicos. Que equivocado estaba, son unos verdaderos emprendedores y el éxito les sonríe. Mi primer café se había terminado y de inmediato pedí otro para seguir prestando atención a lo que sucedía en la mesa de al lado. Un hombre corpulento y con un parche en el ojo como esos que usan los piratas, se acerco a ellos, y estos con gran
efusividad se levantaron y le saludaron, se notaba que eran grandes amigos. Con la unión de este ultimo a la reunión la conversación se torno mas interesante, y el desfile de millones de dólares también iba in crescendo, y con estos también mi interés. El del parche parecía ser el más audaz en los negocios y también el más exitoso, de hecho, estaba celebrando que acababa de comprar una línea aérea francesa por la que mostraba interés desde hace mucho tiempo. Yo continuaba sorprendido, y me decía a mi mismo que con gente como esta cualquier país sale adelante, continué tomando mi segundo café y observe que los de la mesa de al lado pedían la cuenta y el mesero se apresuraba en buscarla, cuando el muchacho les dejo la cuenta en el medio de la mesa, ninguno de estos la tomo, hasta que el negociante de alimentos se aventuro a leerla a los otros y les dijo —, como estamos de celebración, ¡que pague el dueño de la aerolínea francesa! —Por ahora no puedo —, dijo el tipo del parche en el ojo, alegando que dicha operación financiera le había dejado con una grave crisis de liquidez —. Los otros dos se mostraron inconformes y a partir de ese momento todo fue un caos, hurgaron en sus bolsillos, en sus carteras, incluso uno de ellos se atrevió a registrar el interior de sus zapatos, pero con el mismo resultado, no había dinero. Luego de una larga discusión llegaron al acuerdo de dejar en garantía un Rolex de imitación, que el mesonero acepto, mas por quitárselos de encima que por parecerle un buen negocio.
Definitivamente, estos no eran empresarios, hampones ciertamente tampoco, bien pudiesen ser aspirantes a funcionario publico, o peor aun, funcionarios públicos sin empleo. Lo que realmente aprendí ese día, fue que los cafés, o las panaderías que lo parecen, son sitios en donde todas nuestras fantasías se pueden hacer realidad, por momentos podemos ser grandes seductores, o propietarios de importantes emporios económicos, o podemos fantasear e imaginarnos que escribimos blogs y somos muy famosos, pero lo mas importante y nunca lo olviden; no dejen de llevar dinero para pagar la cuenta.


4 Me Leen y Comentan:

Jnani Siddhi dijo...

Hola Amigo!!!

Me alegra ver que has vuelto a escribir, siempre tan acertado y elocuente como siempre.

En tu escrito has utilizado una frase super interesane que ha hecho "click" en mí: "resaca existencial", creo que en estos momentos estoy pasando por una de esas resacas y es de gran alivio leerte para sobrellevarla.

Te dejo un gran abrazo.

Saludos.-

Rubén Bolívar Estrada dijo...

jnani, gracias por tu visita y por tu comentario, y me alegro que las lineas de este blog sean útiles en algo, nunca lo hice con esa intención, pero bienvenido sea el resultado

Ophir Alviárez dijo...

Creo que somos más de uno con resaca...

Uffa!!

Saluditos aturdidos.

OA

Cesar Peraza dijo...

De buena calidad y gracia el relato...