El Banco De Teresa
Los pies cansados y el semblante triste, eran el día a día de Teresa desde hace más de veinte años, cuando en sus tempranos cincuenta comenzó a mirar pasar la vida desde el banco numero tres de la plaza, digo numero tres, porque así lo verían ustedes si se paran en donde esta la estatua y miran el árbol grande que esta al lado de un pipote de basura color carmín, luego observan el chorrito de agua que hace las veces de sistema de riego de la plaza, justo en el punto en que cae el chorrito de agua cuando este apunta hacia la esquina norte de la plaza, allí en ese lugar comienza una hilera de bancos de madera, y si ustedes los cuentan en dirección oeste-este se darán cuenta que efectivamente es el numero tres. A sus setenta años, Teresa había visto pasar miles de personas desde ese banco, quizás millones, muchas vidas pasaban frente a sus ojos, y muchas veces se imaginaba que ella misma pasaba al frente, se veía bonita, caminando de la mano de hijos que no tuvo y de un esposo guapo que tampoco tenia.
Que diferente hubiese sido todo si aquel día en sus veinte y tantos, le hubiese dicho que si, a aquel muchacho que enamorado de ella le declaro su amor. Todavía ella recordaba su expresión, sus ojos color miel, esa sonrisa que la hechizaba, pero tuvo que decir no, aunque quería decir si.
Así pasaban los días de Teresa, de recuerdo en recuerdo, de soledad en soledad, hace más de cuarenta años que no veía a Miguel, la ciudad había crecido, y con ella también su nostalgia.
A sus setenta y tres años, Miguel no se quejaba de la vida, era el feliz padre de cuatro hijos que le habían dado dieciséis nietos, y estos a su vez veintidós bisnietos. ¿Que mas podía pedir de la vida?, —decía a si mismo, como tratando de encontrar consuelo en la compañía de una cosecha tan fértil —. El también llevaba una soledad consigo, aun a los veinte años de haber perdido a Elena, quien fuera su mujer durante casi treinta años de vida, el aun guardaba la esperanza de encontrar a Teresa, su amor de juventud, y llegar hasta el final de sus días a su lado.
Ya Miguel había olvidado cuando fue la última vez que caminó por esa plaza, era extraño pero parecía que la brisa de la tarde lo llevaba hasta allá. Los árboles habían crecido, salvo por el viejo roble, al que parecían crecerle solo las ramas desnudas de hojas. Miguel guió sus pasos hacia el árbol, sentía que debía ir, y al parecer no era solo el, el que iba hacia allá, muchos mas se agrupaban bajo la escasa sombra del viejo árbol, ¿Qué verán? —, se preguntó Miguel, con afán curioso. Miguel se abrió paso en la muchedumbre, y una lagrima rodó por su rostro cuando vio a su amor, allí sentada… era el cuerpo inerte de Teresa, el cadáver de su amor.























29 Me Leen y Comentan:
yo busco, esa sonrisa que no consigo en mi, esos labios por los que los mios preguntan, esa mano que mi piel necesita, esa respuesta de mis preguntas, esa presencia q mis ojos añoran, esa palabra en mis silencios, ese hombro de mis lagrimas...
siempre que hay lazos q nos unen es por que nuestra compañia nos da algo q necesitamos asi sea simplemente esa compañia, supongo que teresa buscaba algo que necesitaba... gran relato prometo venir mas a menudo y lindo final.
¡¡al fin otro texto tuyo!!!
felicidades por él, un abrazo, Silvia Delgado
No quiero sentirme conmovida por Teresa, no quiero sentirme conmovida por la cobardia.
Quiero aprender la dureza de la voluntad, de la toma de decisiones a tiempo.
Igual me conmuevo...
Gracias por leer mi blog.
Saludos
Cinzia
cambiaste el formato del blog.. del negro al blanco... eros y tánatos, sal y azucar. Felicidades, Silvia.
Estupendo relato. Muy bien ecsrito y bien armado. Escribes para que otros disfrutemos, que es el mejor disfrute que puede haber de la palabra.
Gracias.
Eduardo Casaonva.
Silvia, cambie al blanco, ya que los textos a veces son un poco largos, y alguien me comento que se le cansaba la vista leyendo sobre un fondo negro.
A destiempo...
DTB
PD: Algunos esperan toda la vida, otros actúan demasiado tarde.
Bonita forma de narrar tus historias. Cautiva el uso de las imágenes pues tienen, sin duda, apego a lo literario, a lo artístico. Enhorabuena, felicidades por tu espacio
Ésta era descripción muy hermosa. Deseo visitar. ¿Te intenté al email para más preguntas pero no podía conseguir a través tú tengo otro email?
El texto es excelente!!! Me hiciste acordar, con nostalgia, de la "Penélope" de Joan Manuel Serrat, y de la "Eleonor Rigby" de los Beatles. También, de la Plaza - espacio urbano "público" - como escenario de una vivencia existencial ínterior. Saludos!!
Carmen mi email es
rubenbe9@gmail.com
allí puedes escribirme, gracias por la visita.
gracias Igor, muy amable pronto le visito.
gracias ozornax, después que escribí la historia tuve la misma impresión.
Que linda historia la de tu post, el final un poco trizte para lo romantica que soy, los amores pasados estan para reencontrarse o solo para olvidarse? igual que en tu historia a mi me gusta creer en los reencuentros...
Gracias por tu visita, me alegra porque con ella descubri tu blog!
Saludos,
Silvia.
Rubén, te felicito por tan magnifico blog, nolo conocía y apenas ando leyendo tus escritos. Muchas gracias por dejar tu comentario en el mío.
hola tus historias, como siempre espectaculares sabes que con tus escrituras; al momento de leerla nos sentimos protagonista a través de nuestra imaginación
kty..
pero.... ¿para cuándo un nuevo texto?... estamos esperando.Silvia.
Estoy en ello Silvia, a veces mis labores en el planeta tierra no me dejan ocuparme de lo importante, pero muchas gracias por la visita y por el interés, viniendo de una poeta como usted es halagador.
gracias
hola noche, gracias por la visita. Ahora soy yo la del banco que se sentó a leerte un ratito.
Saludos.
Hermoso texto
Qué más inspiración que el deseo...besos erótikos
ya llore... ta nose... pero está!!
bn por ti
que bueno haber descubierto tu blog, es un estilo fresco y a la vez profundo..gracias por tu visita al mío...amores, amores infinitos (hermoso relato)...saludos!
La toma de decisiones a tiempo, como dice cr es fundamental en la vida y puede cambiar tu destino.
aún estamos esperando, ¿hasta cuándo, Ruben,? un puñadito de líneas... sólo un puñadito de líneas.. un abrazo, Silvia
cierto aun esperamos estamos siempre atentos, ¿que ha pasado? estamos ansiosos por un nuevo relato... discculpame la presion pero no tardes... la gente extraña tus letras.
Buen escrito, un tanto nostálgico, ¿ la madurez de los personajes también reflejan la antiguedad del paisaje ? en un banco, en una plaza ...., una estatua, ¿ por qué en una plaza ?, Bien, un saludo.
Solo para que sepa que pasé a visitarlo, saludarlo y que espero poder leer uno de sus textos pronto.
cuanto tiempo es factible esperar? a veces es demasiado tarde cuando encontramos lo que estaba predestinado para nosotros..
me gusto!
saludos,
xenia
qué triste!!!!
es como si Penélope muere el día en que llega Ulises!!!!
Saludos
Y siempre nos arrepentiremos de lo que no hacemos, o de lo que hacemos tarde...
Saludos
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